Seis Sigma es un proceso altamente disciplinado que ayuda a poner en la lupa el desarrollo y generación de productos y servicios con defectos de 3.4 partes por millón, para lograr incrementos sustanciales en los resultados del negocio. Es un enfoque riguroso, concentrado, dirigido por datos, que busca la casi eliminación de defectos, tiempos y costos de los procesos, transacciones, productos y servicios, siempre partiendo de los requerimientos de los clientes y eliminando tareas que no agregan valor.
Las técnicas y métodos del sistema, tienen aplicabilidad en todas las áreas incluyendo a las de apoyo corporativo, desarrollo del producto, proveedores y clientes, mediante:
Un estudio elaborado en 1997 demostró que las mejores compañías en su clase tienen los niveles de calidad de Seis Sigma. Y se demuestra que una compañía que no utiliza la metodología gasta en promedio 10% en reparaciones externas e internas, mientras que una que aplica la metodología gasta en promedio 1% en reparaciones externas e internas.
La metodología Seis Sigma, debe ser utilizada cuando un producto o un proceso se está desempeñando en la organización pero no está satisfaciendo las necesidades del cliente y los costos por no calidad se están incrementando.
El arquetipo de la dirección, Jack Welch, afirma que "...nunca había visto una fábrica que trabaje con tal nivel de eficiencia. Ninguno de los once millones de componentes fabricados en esa fábrica durante el año 2000 tenía el mínimo defecto".